Montessori: practical life. Parte 1
La metodología Montessori se caracteriza por proporcionar a las niñas y a los niños cierto grado de autonomía, que irá aumentando según vayan creciendo y desarrollándose, gracias a un ambiente con una estética bonita y cuidada, ordenado, sencillo y adaptado a sus necesidades.
Una parte muy importante de este método son los ejercicios practical life, o para la vida práctica (en referencia a las actividades que llevamos a cabo en nuestra vida real, cotidiana). Estos ejercicios son la base de cualquier aprendizaje y supondrán un aumento en la autoestima de las pequeñas y los pequeños a la vez que aprenden actividades cotidianas esenciales para su vida adulta y crecimiento personal, como cocinar, coser, cultivar, limpiar, relacionarse con cortesía, manejar herramientas, etc., las cuales a su vez darán lugar a un importante desarrollo motriz, cognitivo y socioafectivo que les acompañará en todas las actividades futuras y actuales.
Las actividades que vamos a sugerir en estos artículos sobre la metodología Montessori pueden llevarse a cabo tanto en las escuelas como en el hogar, ya sea siguiendo únicamente este método o combinando varios; con materiales comprados específicamente para este cometido o creados por las familias (y por las niñas y por los niños).
👶 De 1 a 3 años 👶
También hay que tener en cuenta que hay que ir de menos a más y que las expectativas no pueden sobrepasar la realidad de la criatura: en una cocina, podemos pedirle a una/un bebé de 14 meses que abra tarritos (previamente abiertos, vamos, que no estén cerrados al vacío y si a ella/él le interesa y muestra curiosidad) y, si lo consigue, que saque lo hay dentro y lo pase a otro recipiente, que lo huela, lo observe, etc.; después podrá probar, si es una masa, jugar con ella, para posteriormente amasarla. Sin embargo, esto no es un proceso de un día y puede llevar días, semanas o meses. La clave es:
muestra curiosidad ➝ prueba a realizar una acción simple ➝ la domina ➝ pasa a otra más compleja ➝ la domina ➝ pasa a otra más compleja que la anterior (...)
Y este proceso se realiza de manera simultánea a otros aprendizajes, lo cual supone un gran esfuerzo. Debéis ser pacientes y no dar tanta importancia a que alcance objetivos, sino que crezca feliz y adquiriendo habilidades y destrezas útiles y divertidas, que le den acceso a hábitos saludables.
El método Montessori defiende que desde los 0 a los 3 años las/los bebés aprenden de manera inconsciente, es decir, no comprenden el proceso de enseñanza-aprendizaje y no están interesados en dominar una habilidad o saber un conocimiento concreto y antes de los 2 años apenas pueden concentrarse en una actividad, como podréis observar en la siguiente tabla (es un tiempo aproximado).

Antes de los 2 años no podremos esperar que estén interesados de forma constante en una actividad o juego, y mucho menos voluntariamente. Aun así, hasta los 6 años, el mundo es explorado y entendido a través de los sentidos: la pregunta es el qué, no el cómo ni el porqué, más propio de una mente que razona (¡pero para razonar sobre algo primero hay que saber qué es!, ¿cómo van a pensar sobre el funcionamiento de una bombilla si no saben qué es o si existe?).
Es así en la etapa de los 0 a los 3 en la que preparamos a las niñas y a los niños para el futuro: les enseñamos a reconocerse y conocerse a sí mismos, a caminar, a hablar, a abandonar el pañal... y los introducimos en una serie de rutinas que más adelante se convertirán, gracias a la práctica, en hábitos que les acompañarán para siempre. De los 3 a los seis mantenemos rasgos de la etapa anterior, transcendiendo hacia un momento de mayor independencia y de desarrollo, hacia la niñez.
Es entonces, en la etapa 3 a 6, cuando el concepto de vida práctica toma más presencia, gracias a la base trabajada desde el nacimiento, pudiendo estas/estos pequeñas/pequeños ser más autónomas/autónomos y conscientes de sus deseos y necesidades, así como del mundo que les rodea.
0. La base.
El cesto de tesoros. Me parece un muy buen comienzo, además del propio ejemplo, para introducir a las/los bebés en el mundo de las herramientas de las/los adultas/adultos.


Estas cestas es posible organizarlas uno mismo con elementos que se pretendan mostrar a la/al bebé o que ya sepamos que le gustan (no meter cosas que ya tenga muy vistas) comprarlas a través de tiendas físicas u online (clic en la imagen para comprar/leer las características, enlace externo. Las imágenes son ejemplos, no existe ningún tipo de relación comercial entre las empresas y este blog).
¡Atención! A estas edades son aún muy pequeñas/os, así que lo más recomendable es empezar dando ejemplo, en vez de pidiéndoles que lo hagan. Tampoco debes obligarles o insistir, sino invitarles a que realicen la actividad como si fuera un juego (es muy recomendable que esté relacionada con algo que les interese) y procura que la terminen, pues así serán capaces de asimilarla mejor.
Consejo: Para transportar objetos, sería útil que les facilitáramos un andador o carrito en el que puedan llevar los objetos que les demos sin tener las manos ocupadas, además de tener más equilibrio y menos posibilidades de caer (clic en la imagen para comprar/leer las características, enlace externo. Las imágenes son ejemplos, no existe ningún tipo de relación comercial entre las empresas y este blog).
1. Limpieza del hogar.
Podrán, si ya caminan, limpiar las ventanas, fregar o barrer, con una escoba o fregona adaptada a su edad (por ejemplo, las típicas de jueguete) o incluso un cepillo y recogedor pequeñitos con nosotras/nosotros, a la vez, mientras limpiamos su habitación o el salón, por ejemplo. Debemos asegurarnos de que no hay muebles con esquinas afiladas u objetos decorativos que puedan ingerir o con los que lastimarse que les queden a la altura de la cabeza o a su alcance.
Un truco para que sepan en qué área pueden barrer y donde pueden dejar las migas, si no las saben meter en el recogedor o para saber que han terminado, es marcarles el suelo con cinta de carrocero o similares:


Si todavía gatean, pueden utilizar un trapo para limpiar manchas de alfombras, mantas, manteles... Sin olvidar limpiar el sitio en el que han comido (quitar las migas, recoger la comida que ha caído...), así como también podrán limpiar, con un trapo húmedo o, de ser posible, agua y jabón (deberéis tenerlos muy controlados -podría usarse el mismo gel que usáis para bañarle-.) sus juguetes.

Otra actividad que les gusta mucho y que es muy sencilla, es pedirles que nos tiren cosas a la basura y nos traigan objetos (bajo supervisión) o que recojan sus ceras de colores y juguetes, por ejemplo. De esta manera no solo desarrollan todas las habilidades y destrezas que nombramos anteriormente, sino que también asumen un sentido de la responsabilidad sobre sus propias pertenencias que, bien trabajado, poseerán toda su vida y continuará con la adquisición de la responsabilidad de lo ajeno (libros prestados, y demás).
2. La colada.
Buscar y colocar en una cestita sus calcetines limpios, emparejándolos. Meter su ropita en la cesta de la ropa sucia, decir/señalar qué es de cada miembro de la familia...

También lavar camisetitas o prendas pequeñas, con nuestra ayuda.
3. La cocina.
Si tenéis niñas/niños más mayores tal vez poseáis una cocina de juguete y sus accesorios (ollas, sartenes, cazos, cucharas de madera, etc.), pero tened en cuenta que la mayoría de estas tienen piezas pequeñas o pilas, así como también por lo que se utilizan a partir de los 3 ó 5 años, no antes. Sin embargo, pueden adaptarse a los más pequeños y pequeñas de la casa y utilizarlas también, o al menos, algunos de sus utensilios. De todas maneras, aquí os pongo un ejemplo a partir de 18 meses (clic en la imagen para comprar/leer las características, enlace externo. Las imágenes son ejemplos, no existe ningún tipo de relación comercial entre las empresas y este blog).
Una buena manera de presentar cualquier tipo de material a las criaturas es a través de las típicas bandejas Montessori, las cuales se pueden utilizar para transportar cosas (clic en la imagen para comprar/leer las características, enlace externo. Las imágenes son ejemplos, no existe ningún tipo de relación comercial entre las empresas y este blog).
Algunas actividades aptas a partir de un año son: limpiar las frutas y verduras (se pueden ayudar de un cepillo), pelar trocitos de plátano y mandarina, exprimir un zumo, amasar, echar ingredientes en un bol, mezclar con una cuchara de madera, untar mantequilla/queso/mermeladas, fregar, reconocer los alimentos por su olor, pinchar, batir a mano...








4. Servir comida.
Es mejor comenzar por los alimentos sólidos, pues si se caen, pueden recogerlos, aunque se puede servir agua u otras bebidas. Importante que los alimentos no estén calientes para que no se quemen. También pueden llevar su plato al comedor, servir la comida del gato/perro/conejo, colocar la servilleta, ayudar a ponerse el babero, servir cereales a través de un embudo...



5. Comer.
Esperar tranquila/tranquilo a que le den la comida, sujetarse ella sola/él solo el biberón (con agua, leche, zumos...), usar la cuchara para coger la comida y metérsela en la boca, usar un vaso, soplar para enfriar la comida, dar de comer a las personas mayores, elegir cuando parar de comer, pedir más...



6. Cuidar las plantas.
Aquí entramos en contacto directo con la naturaleza, por lo que es importante que las plantas que la/el bebé va a manipular no sean tóxicas ni le produzcan alergias. Si es en exterior debe tener protección solar, sombrero y estar a la sombra. Si llueve, no se debe salir o se debe estar a cubierto y con botas y, de hacer frío, estar debidamente abrigado.
Las criaturas pueden manipular la tierra/arena (si sabemos que no hay insectos ni cristales o algo con lo que se pueda dañar) con una pala, un rastrillo, etc. de juguete, así como regar, quitar las hojitas muertas o secas, poner un palito para que la plantita no se incline y caiga, cantarle, recoger flores (si no pincha ni hay insectos), retirar los frutos, observar la naturaleza, tocar los pétalos suavemente, trasladar las macetas pequeñas a una zona en la que de el sol, olerlas, dibujarlas en un papel, estamparlas en tela o papel...




6. Cuidar mascotas.
Igual que con las plantas, es conveniente asegurarnos de que vuestra/vuestro bebé no tiene alergia a este importante miembro de la familia.Una vez sepáis que esto no sucede, debéis estar completamente seguras/seguros de que el animal es pacífico y nunca dejarlos sin supervisión y mantener las distancias, incluso si estáis presentes y todo parece ir bien. Tanto los bebés como los animales son imprevisibles y en muchas ocasiones puede producirse un accidente en los que la/el bebé salga herido, con mordeduras y/o arañazos (tened presente que es más frecuente que estos accidentes se deban a animales domésticos que en libertad o ajenos a la familia).
Una vez dicho esto, hay diversas actividades que pueden producirse entre las/los bebés y las mascotas. Si se trata de gatos, perros, conejos..., debemos insistirles en que no les tiren del pelo ni de las orejas, que no les peguen, etc. También les pueden cepillar el pelo (con mucha suavidad y si ya se conocen lo suficiente) si están ambas/ambos relajadas/relajados, contarles un cuento, llamarlos por su nombre, cantarles una nana o canción (estas últimas ayudarán a la evolución del lenguaje), servirles el pienso y el agua o simplemente pasar tiempo en la misma habitación, para habituarse el uno al otro.








Bueno, yo no sé vosotras/vosotros, pero yo podría pasarme 24 horas viendo fotografías de bebés y gatitos juntos, así que voy a ir parando...
7. Aseo personal.
Esto es muy importante, pues el tener una buena higiene es la principal manera que existe para que la/el bebé proteja su cuerpo de posibles infecciones, además de ser esencial para dar lugar a la creación de hábitos saludables para toda la vida. Debéis tener mucho cuidado con temas como la temperatura del agua (templada, entre 32 y 36 ºC), de la habitación en la que se vistan y desvistan (entre 20 y 22ºC), el champú que se utilice (infantil, puede ser de los que no pican en los ojos), el tipo de prenda y el tejido, etc.
A partir del año es razonable que las/los bebés empiecen a participar en su propio aseo, echándose agua en la bañera, mover las piernas mientras se le cambia el pañal, ayudando a quitarse los calcetines, levantando los brazos al quitar una parte de arriba, ayudando a echarse crema, a secarse, dejándose lavar las manos y moviéndolas para colaborar, usando el orinal (a partir de los 2 años), lavándose los dientes (o la boca), acicalarse mirándose en el espejo...

El juguete a continuación no es propio del método Montessori, pero podría ayudar a las/los niñas/niños a entender cómo funciona el bañó, entretenerlos y animarles a participar (clic en la imagen para comprar/leer las características, enlace externo. Las imágenes son ejemplos, no existe ningún tipo de relación comercial entre las empresas y este blog):
Parte 2
Muchas gracias por leer esta primera parte de Montessori. Practical life.
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